En estos tiempos, el trabajo desde casa no es nada nuevo, pero ante estas circunstancias excepcionales, muchos se han visto obligados a hacerlo de esta manera.

Como en muchos otros ámbitos, esta pandemia nos está sacando de nuestra zona de confort y podemos aprovechar para fomentar otra manera de funcionar, trabajar y entender el trabajo.

Tanto si trabajar en casa es algo nuevo para ti o no, aquí te dejo unos sencillos trucos para que seas más productiv@, y te puedas adaptar mejor a esta situación. Quien sabe, quizás después de todo, te acabas replanteando tu estilo de vida, y prefieres unirte a los que trabajan desde casa siendo tu propio jefe, u optando por el teletrabajo cuando todo esto haya pasado.

Antes de nada, veamos las ventajas de trabajar de esta manera, que nunca viene mal tenerlo en cuenta, sobretodo si se te está haciendo cuesta arriba.

1- Mayor flexibilidad. Puedes compaginar tu trabajo con otras tareas del hogar y momentos de ocio, más fácilmente.

2- Comodidad. Puedes ahorrarte el calzado incómodo y vestir cómodamente mientras haces tu trabajo.

3- Ahorro de tiempo de desplazamiento. Esto se nota mucho en el día a día, tanto en tiempo como en dinero.  Si te organizas bien, notarás que tienes más tiempo libre para otras cosas. Además al no usar coche contribuyes al medio ambiente.

4- Menos interrupciones. Trabajar sin tener que hacer pausas para el café y hablar con la gente ( cosa que también está muy bien) te puede ayudar a estar más centrad@ en lo que estás haciendo y acabarlo antes. ( y descansar cuando realmente lo necesitas, y quieres)

5- Más confianza de tu jefe/a. Puede sonar raro, pero es así. Cuando un jefe tiene muchos empleados trabajando desde casa, no le quedará otra más que confiar en que éstos estén cumpliendo con sus tareas. De hecho, se ha comprobado que un jefe preocupado y controlando lo que hace cada empleado, disminuye la productividad de éstos.

Trucos para trabajar bien y feliz en tu casa:

1- Aséate y y vístete. Puede parecer tentador y cómodo quedarse en pijama todo el día. Pero la mente necesita diferenciar el modo “descanso” del modo “trabajo” para funcionar mejor. Puedes vestir de manera cómoda pero cuida que sea ropa diferente a la que te pondrías para dormir o ver una serie. Piensa que con esa ropa podrías también salir a comprar el pan, por ejemplo. Vestirte de manera diferente después de una buena ducha, incluso usar el perfume que llevarías para salir, te pondrá en funcionamiento de otra manera.

2- Establece tus límites y horarios. Es esencial que te marques un horario, en el que incluyas pausas por lo menos cada hora, de unos 10 min para estirar, sacar la cabeza por la ventana y que te de un poco el aire, comer una fruta o beber agua. Lo ideal es que te marques un horario como el de una jornada laboral normal,  en la que pudieras estar libre a partir de las 18 o 19h, para que no te sobrecargues de tareas, o las alargues,  y cuando te quieras dar cuenta, estés trabajando hasta las 11h de la noche.

3- Ten un espacio dedicado a ello. Volviendo al primer punto, donde comentaba que la mente necesita separar el modo “descanso ” del modo “trabajo”, es importante que fijes un mismo espacio y lugar donde poder trabajar. A ser posible donde tengas luz natural, el ambiente ordenado, y sólo lo necesario para tus tareas.

4- Evita las distracciones. En el lugar que escojas como despacho, evita tener elementos que te puedan distraer fácilmente. Quizás no sea buena idea que tengas cerca instrumentos, la tele, el móvil. El móvil es la distracción por excelencia, por lo tanto, si necesitas tenerlo cerca, silencia o desactiva las alertas que te envían ciertas aplicaciones. Fíjate unos momentos específicos para mirar y responder a emails. Por ejemplo, al mediodía, o en algún descanso específico, pero controla el tiempo que pasas respondiendo o mirando redes sociales, ya que sin control puedes pasarte la vida enganchado@, sin necesidad.

5- Planea descansos frecuentes. Cómo decíamos anteriormente, por lo menos cada hora frente al ordenador, descansa unos 10-15 min. Si eres de esas personas que se distrae con mucha facilidad, puedes programar tus descansos cada 20 min de trabajo, y descansar 5 min. Sigue estos ciclos fijos y verás cómo te ayuda a estar más presente.

6- Comunicación. Puedes aprovechar este confinamiento para fijar un tiempo en el que hablar con tus compañeros o jefe/a por videollamadas para aclarar asuntos del trabajo. La cuestión es que la comunicación sea fluída con tu entorno, bien sea por videollamada, email…Dedica un momento a la comunicación relacionada con asuntos de tu trabajo y otro al ámbito social.

7- Toma el aire. Aunque no puedas salir, aprovecha para abrir la ventana y observar lo que te rodea en esos momentos de descanso que te has fijado, o cuando ya no estás en horario laboral.Si tienes balcón, terraza o jardín, eres un afortunado, aprovéchalo.

8- Prémiate. Por supuesto, uno de los puntos más importantes es que te des un premio por el horario establecido y objetivos cumplidos. Cuando acabes tu jornada laboral, escribe en un cuaderno: “Yo, tu nombre, he tenido una jornada productiva donde he conseguido…lista de objetivos o tareas realizadas y mañana será igualmente productiv@. Por ello me voy a premiar con…premio que has elegido, y me doy las Gracias por cuidarme y ser …atributo positivo (físico o de tu forma de ser, actuar, pensar…)

Ej: Yo, Elena Martínez, he tenido una jornada productiva donde he conseguido actualizar la página web, y mantener informados a los clientes. Mañana será igualmente un día productivo. Por ello me voy a premiar con un baño de espuma y música relajante, y me doy las Gracias por cuidarme y ser coherente conmigo misma.

Escribir esto cada día, será oro para tu autoestima, haciéndote valorar y ver lo que consigues cada día, además de lo positivo que hay en tí. ¡No se tarda nada en hacer y el efecto es espectacular!