En este artículo, hablaré de cómo esta nueva situación, conlleva importantes cambios y readaptaciones en todos los ámbitos de nuestra vida, y de cómo la psicoterapia online o presencial, se convierte en una herramienta que no puede faltar, y a la que todo el mundo tiene derecho a acceder.

Los tiempos han cambiado, llevábamos ya una vida frenética, muchas veces desconectados de nuestro interior, la ansiedad, el estrés, y la depresión eran pandemias que estaban ahí, casi invisibles, siendo la salud mental aún un tema tabú o nada normalizado. Nos puede doler una articulación e ir sin problemas al masajista o fisioterapeuta, pero si nos duele el corazón, o nos sentimos desbordados por la ansiedad, entonces “pastilla ( o cervecita) y que aquí nadie se entere, que esto yo me lo gestiono.” Teniendo en cuenta que el uso de la medicación responsable e indicada en casos concretos, es una ayuda indispensable y efectiva, aunque no lo es todo.

Si ya estábamos así, ahora encima vienen grandes desafíos para muchos, como ERTES, paro, teletrabajo, cargas familiares, convivir con niños y adolescentes que no pueden desfogarse …y ante todo mucha incertidumbre. Esta incertidumbre es la que sin duda, puede agravar lo que antes estaba ahí y no se había querido mirar de frente. Ha habido a raíz del confinamiento, muchas rupturas sentimentales, y es que no estábamos acostumbrados a encontrarnos con nuestra propia voz, la tapábamos con el ruido exterior y voces ajenas. Como un mecanismo de defensa, que en su momento pudo funcionar pero que ya lo único que hace es estorbar y nos impide crecer, estar bien.

Muchos han sabido ver la oportunidad que supone reencontrarse con uno mismo y aunque lo de fuera se desmorone, han aprovechado para retomar rumbo y vivir más en coherencia con su interior. Esto es algo que pasa con toda crisis. La terapia, es una excelente herramienta, guía y apoyo para aprender a lidiar con todos estos cambios y redireccionar emociones, pensamientos y actos hacia una parte de ti que no sabías ni que existía, y poder sacar gran beneficio de todo el huracán emocional.

Precisamente, este es el mejor momento para escuchar tu propia voz, sin tapones, voces o ruidos externos y plantearte cómo puedes estar mejor y ofrecer lo mejor a tu entorno. Ya es sabido, que cuando uno mismo está bien, es más fácil lidiar con cualquier situación y persona.

Así que ahora más que nunca, el foco se centra en uno mismo, en tu interior, no por egoísmo, sino porque lo que mejora dentro, mejora fuera. Si dejamos que el impacto venga de fuera hacia adentro, nos hundiremos siempre. Cuando sabes que el verdadero cambio viene de dentro hacia fuera, todo es meramente circunstancial, y lo que antes era un mundo, se vuelve un reto, una oportunidad para crecer y seguir adelante. Esto tiene que ver con el cambio de creencias, tanto a nivel consciente como subconsciente.  Tus problemas personales, y como te sientas, va a repercutir directamente en el exterior. Nos hemos dejado llevar por una perspectiva individualista, donde cada uno se ocupa de su éxito, su mérito propio y de sus problemas. Esto nos desconecta del sentido de comunidad, y ha tenido que venir un virus para recordarnos que todos estamos vinculados y formamos parte de lo mismo, de un todo.

Por lo tanto, ir a terapia es hacerte un favor a ti mismo pero también a todos los que te rodean. Cuando una persona está tan mal, hasta el punto de llegar al suicidio, todos fracasamos como sociedad. La psicoterapia es un servicio que lejos de tener que ser un lujo, se convierte en un bien de primera necesidad. Y tenemos la suerte de poder pedir ayuda, consejo u orientación, de manera presencial u online, sin moverte de casa. Esto es algo que para nuestros abuelos, hubiera sido un milagro. Aprovechemos la tecnología y normalicemos ya la psicoterapia, por favor.